Síndrome de Tourette y Trastornos Asociados

El Síndrome de Tourette y los Tratornos Asociados a su espectro

Diana Vasermanas©
Psicóloga. Especialidad Clínica
Master en Terapia de Conducta

El Síndrome de Tourette (ST), es un trastorno neurológico conductual hereditario que comienza en la infancia y la adolescencia y que fue descrito por primera vez por el neurólogo francés Georges Gilles de la Tourette en 1885.
Se caracteriza por la emisión involuntaria de movimientos repetidos y de sonidos vocálicos y fónicos (incluso palabras soeces o frases inapropiadas), llamados tics. Los tics pueden variar en su intensidad, frecuencia y localización, así como permanecer o reaparecer durante toda la vida.

En la etiología u origen del ST se destacan factores orgánicos y psicosociales.
Como causa biológica, las investigaciones actuales sugieren la presencia de anomalías genéticas que afectan el metabolismo de los neurotransmisores cerebrales.

Los neurotransmisores son sustancias que intervienen en el procesamiento y transmisión de la información a través de las neuronas o células del sistema nervioso.
En el ST hay una excesiva actividad de la dopamina; también se encuentran afectados otros neurotransmisores, como la serotonina, la adrenalina, y la norepinefrina.
La característica esencial del ST es la presencia de múltiples tics, que consisten en la realización involuntaria de movimientos musculares, y en la emisión, también involuntaria, de sonidos, palabras o frases.
La aparición de los tics es totalmente involuntaria, y no implica una intención premeditada de burla o agresión, aunque algunos tics puedan parecer intencionales.

En algunos casos, las personas afectadas son capaces de refrenar o suprimir la aparición de tics durante un periodo de tiempo, pero el esfuerzo, que es similar al de contener un estornudo, produce un aumento de la ansiedad, y posteriormente necesitan dar rienda suelta a aquellos tics que no pudieron realizar en su momento.

Normalmente, los primeros tics aparecen antes de los 18 años de edad y no siguen un patrón fijo: varían en su tipo, localización e intensidad y son sustituidos por otros.
Las personas afectadas no suelen pasar más de 3 meses “libres” de tics.

Otros trastornos asociados al ST

En el espectro del ST, los tics cursan con la manifestación de síntomas o cuadros de trastornos asociados, algunos de los cuales tendrían orígenes genéticos comunes con el ST. En algunos casos, estos trastornos pueden persistir o agravarse, incluso cuando los tics desaparezcan o sean imperceptibles, y llegan a causar más sufrimientos y limitaciones que los propios tics.

Entre estos trastornos se destacan:

  • El Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC): pensamientos generadores de miedos y ansiedad, acompañados de conductas estereotipadas o rituales neutralizadores.
  • Trastorno de Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH): en muchos niños suele preceder o acompañar la aparición de los tics.
  • Trastornos de Aprendizaje: especialmente, dificultades para el cálculo, la resolución de problemas y la lectoescritura; ciertos tipos de dislexia.
  • Dificultades para el control de la Impulsividad.
    Conductas agresivas y autolesivas
  • Trastornos del sueño y la alimentación (insomnio, hipersomnia, bulimia)
  • Trastornos del Estado del Ánimo: depresión, disforia y euforia.
  • Trastornos de Ansiedad: Ansiedad Social, Ansiedad Generalizada, fobias.
  • Trastornos del Comportamiento: Conducta desafiante, negativismo, evitación.
  • Trastornos del Espectro Autista: un 9% de afectados presenta rasgos del Síndrome de Asperger.

Todas estas problemáticas conforman el espectro de los Trastornos Asociados al ST, constituyendo distintas manifestaciones de la misma enfermedad. Esto implica que la variación o incremento de síntomas no es consecuencia de manejos arbitrarios o caprichosos (pese a que la palabra “TIC” sea un apócope del vocablo italiano tichio, que significa “capricho”), sino la expresión de un funcionamiento neurológico peculiar.

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